martes, 12 de julio de 2016

LA TORONJA: CUIDADO CON EL USO MIENTRAS TOMA ALGUNOS MEDICAMENTOS

                                                                            Dr. Arcenio Estévez Medina.
Cuando usted toma un medicamento debe investigar con cuáles otros fármacos interactúa y cuáles alimentos pueden reducir o aumentar su acción farmacológica. A veces no hay ninguna relación entre la dieta regular y las medicinas que toma, pero en algunos casos es posible que ésta exista.
Una gran cantidad de personas consume la fruta al natural y el jugo de la toronja para perder peso.  Sin embargo, no toman en cuenta los riesgos a que se exponen al comer esta fruta si al mismo tiempo toman determinados medicamentos; una serie de estudios demuestran que esta combinación puede ser muy dañina para la salud del consumidor.
La revista de la Asociación Médica Canadiense reporta que más de 85 medicamentos pueden interactuar al consumir el jugo o la fruta de la toronja y más de la mitad de éstos es capaz de producir graves efectos secundarios y hasta la muerte en algunos casos, entre los cuáles podría estar usted.
Muchos de los medicamentos usados cuando se consume esta fruta, aumentan su acción farmacológica y se multiplica su efectividad, produciendo reacciones dañinas para la salud y a veces son muy peligrosos, como muerte repentina, hemorragia gastrointestinal e insuficiencia renal aguda.  Entre estos fármacos se encuentra un gran número de los que se recetan para bajar los niveles de colesterol y tensión arterial; llegando en un gran número de casos a aumentar 330 por ciento la presencia del principio activo en la sangre.  Como ejemplos de éstos tenemos: estatinas, nifedipina, ciclosporina, clopidogrel, entre otros. Lo recomendable es que los médicos adviertan a los pacientes que les prescriben estas medicinas y otros similares que no consuman esta fruta mientras toman dichos productos.
Se atribuye el efecto dañino de la toronja a la presencia en ella de furanocumarina, una sustancia que inhibe una enzima que desactiva alrededor de la mitad de los efectos de estos fármacos, permitiendo que la medicina sea mucho más potente.  Esta condición calculada a nivel farmacológico puede ser provechosa, pero antes debe tomarse en cuenta esta posibilidad para en el futuro dar un uso terapéutico al jugo de la toronja.  Mientras tanto, no es bueno que la gente lo haga de manera empírica.
La acción de la furanocumarina quedó demostrada en un estudio realizado por el Dr. Paul Watkins, publicado en la Revista Americana de Nutrición Clinica, (American Journal of Clinical Nutrition) en mayo del 2006, cuando retiró la furanocumarina del jugo de la fruta, perdió su efecto y por otro lado, cuando usaron la sustancia sola tuvo la misma acción que el jugo de la fruta completo.   
La toronja es una fruta que tiene fama de ser una rica fuente de vitamina C.  Sin embargo, en 100 gramos de ella hay apenas 31 mg., por lo que necesitaríamos comer un kilogramo de toronja para obtener 310 mgs de esta vitamina.  La cantidad de proteína contenida en 100 gramos de la fruta no alcanza a 1 g y la fibra no llega a 2 g.   Lo que sí tiene en gran proporción es agua (casi 90 de 100 gramos de peso) de acuerdo a la tabla de composición de alimentos del Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (INCAP).


EL SAPOTE: PROPIEDADES NUTRICIONALES Y CURATIVAS

                                                                                   Dr. Arcenio Estévez Medina

   La Universidad Nacional Agraria de Nicaragua publicó un estudio, realizado por el Ingeniero Álvaro Benavides González, titulado Estudio de Frutales Nativos de Sapotáceas, en el que se informa del uso de las semillas del sapote para dolores reumáticos y caída del pelo.  También reporta el uso de las hojas en infusión para la congestión nasal y asma bronquial.  La cataplasma del fruto, propone el estudio, para inflamación del hígado y  en diarrea.    
   Cuando el fruto está maduro tiene pulpa roja y se puede consumir sin ningún inconveniente tanto al natural como en jugo.  Es sabrosa la batida de sapote con leche.  Se usa, además, para hacer refrescos, dulces, vinos y mermeladas.
Cuidado con el consumo de la semilla.  
   Debe evitarse el consumo de la semilla molida en preparados para uso oral.  Ya nos referimos en nuestro libro Cuidado con estas Plantas, al daño que puede producir el uso de las semillas de esta fruta.   El empleo externo de la almendra de ésta, triturada se aplica para la calvicie y dolores articulares, no tiene inconvenientes.  También son perforadas y unidas por un hilo y se fabrican collares que se venden en las tiendas especiales para turistas en diferentes países, donde se atribuyen poderes mágicos y medicinales a las mismas. 
   Se ha aislado en la semilla de este fruto una sustancia llamada amigdalina, que es un glucósido, inicialmente considerado una vitamina y hasta recibió el nombre de vitamina B17, luego se determinó que no era parte del complejo B y tampoco una vitamina. Se ha atribuido a ella una acción depresora del sistema nervioso central por efecto de la parte que envuelve la semilla. También se encuentra en la semilla del sapote,
   La Universidad Autónoma de Chapingo, México, dio a conocer, en la revista Chapingo, Volumen 14, No. 1, enero/abril del 2008, un trabajo donde divide al sapote, de acuerdo al  peso del fruto en tres grupos: el pequeño, entre 300 y 500 gramos; el mediano, de 500 a 700 y el grande, mayor de 700 gramos.
   El consumo del fruto del sapote aporta una buena cantidad de hidratos de carbono, de acuerdo a una investigación dada a conocer por el Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal de San Andrés en El Salvador, en 100 gramos de fruto maduro del sapote encontramos 23 por ciento de estos nutrientes tan importantes para la salud de los seres vivos.  Según afirma este trabajo la fruta aporta 2.65 por ciento de proteína y apenas 0.77 gramos de grasa.  Este último dato la hace una fruta idónea para bajar de peso.  

   En muchos pueblos de la República Dominicana se come el fruto para tratar la diarrea. 

JARABE DE MAIZ ALTO EN FRUCTOSA Y DAÑOS A LA SALUD.

                                                       Dr. Arcenio Estévez Medina.
Cuando las más grandes empresas utilizadoras de azúcar de caña –fabricantes de bebidas gaseosas o sodas como les llaman en Estados Unidos de Norteamérica- decidieron cambiar este edulcorante, por jarabe de maíz alto en fructosa, además de arruinar a la producción de azúcar en países pobres, aunque se pensó que era la mejor decisión para la salud de los consumidores de estas bebidas, nadie se imaginaba la gravedad de las consecuencias, que evaluadas en estos momentos por la comunidad científica, son desastrosas.  A partir de ese tiempo una larga lista de enfermedades crónicas no transmisibles han matado a millones de personas en el mundo y este cambio ha sido señalado como una razón significativa de un alto porcentaje de estos males.
¡Cuán difícil es entender que un producto extraído del maíz produzca estos efectos!  Lo cierto es que el maíz usado para la fabricación de la mayoría de “sodas” es producido con manipulación genética.  Lo mismo está pasando con un alto porcentaje de la soya utilizada también por estas empresas para evitar que los sabores de sus bebidas se dispersen, emulsionen bien y floten, a través de un producto llamado Aceite Vegetal Bromado (conocido como BVO por su sigla en inglés), registrado de manera inicial como un retardante de llamas en los Estados Unidos de Norteamérica.  Este producto causa pérdida de la memoria e hipotiroidismo porque compite con el yodo ocupando sus receptores.  Algunas empresas lo han eliminado de sus artículos, como por ejemplo, la Pepsicola que, según lo reportado, se lo retiró al gatorade en el año 2013.
La manipulación genética ha ido aumentando mucho en los últimos años en los Estados Unidos de Norteamérica.  En el 2007, por ejemplo, el 89% de la soya en ese país era transgénica.  De igual forma el 83 % del algodón y el 61% del maíz.  Para el año 2014 se determinó que el 90 % del maíz era producido de esta manera y el 95% de la soya.  
Se sabe que el jarabe de maíz alto en fructosa, proviene, la mayoría de las veces de semillas manipuladas a nivel genético y aumenta los factores de riesgo de las enfermedades cardíacas en 2 semanas de iniciado el consumo, incrementa los niveles de colesterol malo (LDL), triglicéridos y ácido úrico en apenas 14 días de consumo consecutivo (Journal of Clinical Nutrition, de marzo del 2015).
De acuerdo a un informe de la Reunión Anual celebrada en el año 2013 por la American Heart Associatión, el consumo de bebidas azucaradas fue el responsable de 183 mil muertes en el mundo.  El país donde más personas murieron por esta razón fue México.
Los alimentos dulces aumentan la presión arterial porque inhiben la producción de óxido nítrico (un potente vasodilatador natural) en los vasos (Time Magazine) y esto produce un aumento de la resistencia vascular periférica y sube los niveles tensionales.
Las calorías provenientes de la fructosa (esto es el jarabe de maíz alto en fructosa usado para endulzar por la industria) y éstas son promotoras importantes de prediabetes y diabetes, empeora los niveles de insulina y la tolerancia a la glucosa aumentando el riesgo de sufrir hipertensión arterial (Clínica Mayo).
Se recomienda consumir menos de 25 gramos al día de fructosa, esto es por debajo  de 100 calorías por día.
Cuando el azúcar añadido llega a representar el 18 por ciento de las calorías diarias aumenta al doble la posibilidad de sufrir de prediabetes y diabetes, de acuerdo a una investigación del Dr. James DiNicolantonio, publicado en marzo del 2015 por Mayo Clinic Proceedings.


COMER CARNE A LA PARRILLA AUMENTA EL RIESGO DEL CANCER DE COLON Y RIÑON

                                                               Dr. Arcenio Estévez Medina.
Por mucho tiempo se ha dicho que el consumo de carne aumenta el riesgo de contraer cáncer y otras enfermedades.  El reporte de investigaciones demuestra que hay mayores posibilidades de sufrir de este mal al comer carne y que éstas se incrementan cuando consumimos estos alimentos preparados a la parrilla.
La Sociedad Americana Contra el Cáncer (American Cancer Society) se suma a estas publicaciones cuando aconseja limitar la ingesta de carne roja y procesada para prevenir el cáncer. 
Un estudio dirigido por la Dra. Xifeng Wu, del Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Houston, Texas, reporta que el modo como cocinamos la carne puede incrementar el riesgo de cáncer de riñón y está comprobado que al hacerlo a la parrilla es una de ellas.
Por otro lado, la Organización Mundial de la Salud (OMS), publicó hace poco tiempo que la carne procesada (embutidos y carnes curadas) puede contribuir a aumentar el riesgo de padecer cáncer de colon.  Al cocinarla a temperaturas elevadas crece la posibilidad de sufrir cáncer porque se liberan sustancias que podrían desencadenar esta enfermedad, entre ellos el cáncer de riñón, que ha sido asociado de manera especial a esta manera de preparar la carne, tan popular, según una investigación realizada con 650 pacientes con cáncer renal, publicada en la revista “Cáncer” el 9 de noviembre del año 2015.   Este estudio estableció relación entre los pacientes con cáncer del riñón y consumo de carne a la parrilla en más del 50% de los casos incluidos en la muestra. 
No sólo son las proteínas, también las grasas e hidratos de carbono, sometidos a altas temperaturas pueden promover el riesgo del cáncer de colon.  Por esta razón el queso, papas, carnes y plátanos fritos también son capaces de producir esta patología maligna que está cobrando tantas vidas.  Las pizzas, pasteles y quipes son otros alimentos que son sometidos a temperaturas elevadas en la preparación para ser consumidos. Todos debemos ingerir estos alimentos con moderación para reducir el riesgo de sufrir cáncer.
Los resultados de una investigación realizada por el Instituto Nacional del Cáncer, hecha en Toronto, Canadá, evidenció que con el calentamiento excesivo de la proteína se aumentó tres veces la posibilidad de producir cáncer en el consumidor de ésta.  Otros estudios demostraron que las altas temperaturas producen modificación de los aminoácidos contenidos en las proteínas de los alimentos y esto genera aminas heterocíclicas que pueden desencadenar el cáncer. 

El benzopireno es otra sustancia que se produce al someter los alimentos a elevadas temperaturas y también debemos evitar su consumo porque puede crear las condiciones para que se produzca cáncer en nuestro cuerpo.  Es un hidrocarburo policíclico aromático considerado cancerígeno, está entre las 10 sustancias más peligrosas para la salud humana.  Al preparar alimentos como las carnes y el pescado a la parrilla aumenta la posibilidad de que al ingerirlo usted sufra de cáncer.      

EL CONSUMO DE FRUTOS SECOS Y LA SALUD

                                                                   Dr. Arcenio Estévez Medina.  
Se llama frutos secos a los que su contenido de agua representa menos de la mitad de su peso.  Son alimentos de sabor agradable que la gente no consume con frecuencia a pesar de ser necesarios para estar en salud, pues tienen elevada concentración de grasas buenas, vitaminas y proteínas.
Cabe destacar que aunque tienen mucha grasa la presencia de colesterol en estos productos es escasa o nula.  De ahí la importancia nutricional de estos alimentos del reino vegetal, dentro de los cuales están las nueces, almendras, semillas de cajuil, avellana, pasa, chía, maní, macadamia, ciruela pasa, entre muchos más.
En la prevención de enfermedades   
El consumo de frutos secos ayuda en la prevención de muchas enfermedades y ésta es una razón por la que debemos empezar a incluir en nuestra alimentación a estos alimentos.
Una investigación publicada en la página web de Parent Herald (www.parentherald.com) el 5 de marzo del 2016, destacó que las personas que consumieron más frutos secos redujeron en un 39% las enfermedades respiratorias, un 30 por ciento la diabetes y en un 43 por ciento las enfermedades degenerativas.
Excelente fuente de grasas y proteínas.
Las semillas de cajuil tostadas tienen 46% de grasa, el 9% de ésta es saturada, proteína 15% e hidratos de carbono 33%.  Mientras que de todos los frutos secos el que contiene mayor cantidad de grasa es la macadamia, con 76 % de este macronutriente, de la que el 12% es saturada, en cuanto a hidratos de carbono tiene un 14% y un 8% de proteína.  
Respecto a la chía, un producto, considerado un superalimento, que ha ganado mucha notoriedad en los últimos años como una fuente importante de proteína, aporta el 16 % de su peso en este macronutriente.  Sin embargo, en el ajonjolí encontramos más de 18 gramos de proteína por 100 de peso.  La semilla de la auyama la deja muy lejos con 33% de proteína, más del doble que la famosa chía y vemos al consumidor vuelto loco buscando en supermercados y tiendas de productos naturales chía por la gran propaganda que se le ha hecho, un producto muy caro y traído de lejos.  Otro alimento que también supera en proteína a la chía es el maní, con 21 % de su contenido.
Frutos secos: una buena fuente de empleo e ingresos económicos. 
En nuestro país un alto porcentaje de la población no tiene por norma consumir estos frutos y se comen más en temporada navideña cuando la demanda aumenta de manera significativa.  Algunos de estos frutos se pueden producir en la República Dominicana, la macadamia, por ejemplo, crece en San José de las Matas sin inconvenientes.  Hay otras de estas especies vegetales que se producen en diferentes lugares de la Cordillera Central y pueden cultivarse a gran escala para estimular el consumo doméstico y hasta exportar el excedente, constituyendo esto una importante fuente de empleo, un eje propulsor de la economía y al mismo tiempo un elemento para una mejor salud.  
Si logramos aumentar de manera significativa la producción nacional de frutas secas y conseguimos un incremento en el consumo de este rubro, tendremos una buena opción para reducir la ingestión de comida chatarra y productos procesados.  También contribuimos así con una mejor calidad en la alimentación de los dominicanos y esto se expresará, de manera inequívoca, en una salud satisfactoria debido a la gran cantidad de proteína y grasa buena que aportan estos nutrimentos.


EL MANGO: EXQUISITO, NUTRITIVO Y CURATIVO

                                                                  Dr. Arcenio Estévez Medina. 
El mango, traído desde la India, es una fruta que pocas personas, después de probarla, rechazan.  Crece fácil en climas tropicales es un fruto producido por un árbol de la familia botánica de las Anacardiáceas, pariente cercano del cajuil y la manzana de oro. En el lenguaje técnico se conoce a esta planta como Mangifera indica.
Su sabor delicioso lo hace atractivo para la mayoría de los individuos que lo comen por primera vez.  Los hay desde variedades pequeñas como el “bullita” hasta muy grandes como “cabeza de gente” o el de “libra”.  El fruto se consume a lo natural, en jalea, helado, jugo, compota y se puede conservar por años, maduro y congelado sin pelar.  Luego sólo hay que sacarlo del refrigerador, ponerlo un minuto en agua, la cáscara se le desprende fácil y se come, dando la sensación de que se mastica un helado.  Es una manera de usted disponer del mango todo el año.
Compota de mango.
Cuando hay cosecha de mangos, una forma de conservar y aprovecharlo al máximo es elaborando una compota con él.  Se puede licuar 50% de agua y la otra parte de mango bien maduro.  No es necesario agregar azúcar y preparado de esta forma les encanta a los niños.  También es una buena opción para los adultos mayores que tienen escasez de dentadura.  Es muy nutritivo y no contiene preservativos, constituyendo un alimento muy natural.
Investigaciones sobre el mango.

La tizana de las flores de esta planta son un buen antigripal para lo que debemos tomar una taza tres veces al día.  El fruto maduro es un excelente laxante.  La corteza del árbol tiene acción farmacológica de antipirético y baja la fiebre gracias a la presencia de una sustancia activa conocida como mangotina.  También contiene ácido mangótico y almático

LA LENTEJA: UN BUEN APORTE DE HIERRO

LA LENTEJA: UN BUEN APORTE DE HIERRO
                                                Dr. Arcenio Estévez Medina. 
La lenteja tiene el nombre científico de Lens culinaris y el mayor productor del mundo de esta legumbre es India y luego le sigue Canadá.  Se aconseja colocar los granos de la planta en agua durante la noche y al día siguiente se pone a hervir.
Se designó con este nombre a la planta debido a que el grano se parece a una lente biconvexa.
En nuestra cultura culinaria el consumo de lenteja no es lo usual, aunque ésta es una excelente y barata fuente de hierro y fibra, lo que hace de ella una buena opción para el manejo de personas con bajos niveles de hierro y elevaciones de los niveles de colesterol y/o triglicéridos.
A pesar de la poca demanda de esta legumbre, aparece en los mercados y supermercados con facilidad y nuestros consumidores deben comprarla y poco a poco ir introduciendo su uso en sustitución de las habichuelas.  Esto garantiza una mayor variedad de productos y al mismo tiempo aporte de nutrientes para equilibrar la dieta de nuestra gente.
Aporte de hierro de la lenteja.
La lenteja constituye una de las mejores fuentes de hierro.  En cien gramos de esta legumbre encontramos 7.54 mgs de hierro.  En la misma cantidad de huevo hay apenas 1.19 mgs de este mineral.  En el pescado hay menos de 1 mg de hierro. De las legumbres la que más se acerca a la lenteja es el frijol negro con 7.10 mgs del importante micro elemento.  Mientras que la habichuela roja tiene 2.94 mgs.  La carne de pollo no alcanza 1.50 mgs de hierro por ciento.  La carne de res no llega a 2 mgs y la de cerdo tiene menos de 1.  Esto significa que la lenteja es una de las mejores opciones para ayudar a las personas con deficiencias de este importante mineral, como las que sufren de anemia ferropénica.    
En cuanto a contenido de proteína la lenteja es una excelente fuente.
El aporte de proteína de la lenteja entre los alimentos comunes de nuestra dieta sólo es superado por la carne de res y es casi similar. Mientras la primera aporta 25.8 gramos por 100 gramos de alimento, la segunda aporta 26.  La carne de pollo ofrece 25 gramos, el pescado 20.8, el cerdo 19.9, el huevo 12.5, el frijol negro nos da 22.7 gramos por cada cien gramos consumidos.
Una buena opción para perder peso.

La lenteja es recomendada con mucha frecuencia para ayudar a las personas a perder peso porque no tiene colesterol, es rica en fibra y pobre en grasa, de la que apenas contiene 1.06 gramos por cien ingeridos.  Estas son razones de mucho peso para consumir la lenteja e incluirla más en nuestra alimentación.