sábado, 9 de junio de 2012


                                           EL LIMONCILLO O QUENEPA

Dr. Arcenio Estévez Medina. 

   Comer limoncillo no es muy agradable para muchas personas.  Algunos hasta afirman que no quieren hacer tantas musarañas y que por esa razón no consumen esta fruta nativa de América Tropical Continental y traída a la República Dominicana hace mucho tiempo donde se ha adaptado con sorprendente facilidad.  Al fruto se le conoce en muchos países como mamoncillo.  Es ovalado, tiene mesocarpo pegajoso, de sabor agrio.  Está cubierto de una cáscara dura que se desprende con facilidad cuando está maduro.
   Hay árboles de limoncillo que no producen frutos y en lenguaje popular se les llama machos.
   Lo importante es que se trata de un árbol frondoso, que goza de gran dureza y  longevidad envidiable, que lo hace una buena opción para reforestar.  Pertenece a la familia de las Sapindáceas.  Es llamado en el lenguaje técnico Melicoccus bijugatus, sus frutos pocas veces son rechazados por los muchachos.  Por eso es de mucho valor saber que, además del riesgo de tragarse la semilla dura, puede aportar nutrientes de gran significado para la nutrición y la salud del consumidor.
   La tradición de la medicina herbolaria dominicana atribuye al limoncillo ser un excelente remedio para el tratamiento de la gripe.  Se aconseja al enfermo masticar las semillas del fruto y luego tragar el líquido extraído al chupar el contenido.  Después se arroja lo que quedó en la boca al basurero.  De esta manera, pero después de tostarlas, también se recomienda consumirlas para el asma bronquial (pecho apretado).  En  algunas regiones del país, como en el suroeste y en el norte, se usa esta preparación para las personas que tienen diarrea de cualquier origen.  También se emplean las semillas como amuletos para prevenir los malos espíritus.  Estos son usos populares que hace falta completar las investigaciones agotando los pasos del método científico para darle aprobación terapéutica a estos usos de la popular fruta.
Propiedades nutricionales y medicinales del limoncillo
   Su contenido de vitaminas del complejo B está muy bien medido y se sabe que aporta significativas cantidades de niacina, por ejemplo, casi un miligramo.  Del calcio hay menos de 16 miligramos, una proporción pobre respecto a las necesidades de un ser humano normal.  Todo calculado en base a 100 gramos del fruto.  De vitamina C contiene varias veces lo que requiere nuestro cuerpo.  Esto significa que cuando consumimos limoncillo, estamos recibiendo suficiente cantidad de esta vitamina para suplir las necesidades de nuestro organismo.   El aporte de vitamina B1 es muy escaso en esta fruta.   De igual manera hay poca cantidad de beta caroteno un precursor de la vitamina A, al que nos hemos referidos varias veces en este libro.
   La parte comestible del fruto tiene acción antidiarreica y así se usa de manera frecuente a nivel popular en muchos campos de la República Dominicana, sobre todo en la región suroeste del país y en El Cibao. 
   La decocción de la corteza es antipirética, o sea, que ayuda a descender la fiebre.   Es un uso muy frecuente en pueblos de la parte sur de la frontera de la República Dominicana con Haití.  También la decocción de la hojas puesta en cultivo tiene acción farmacológica en contra de la Escherichia coli, microbio que produce una gran cantidad de procesos infeccioso en los seres humanos. 

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